Queridas gentes. Os dejo un pequeño fragmento de mi próximo libro. Un abrazo.
Noche de insomnio. La playa viene a
buscarnos. La noche está serena. La luna, oculta. La rompiente de las olas se
convierte en mi hilo de Ariadna. Al clamor de la linterna los pensamientos se
adensan se acaloran. A duras penas consigo acompasar las piernas con el alma.
Con los puños cerrados y el corazón abierto atrapo nieblas mareas ciclos. Sobre
el seno blanco y plata de la hoja doy de alta a la palabra; abracemos la
lujuria. La naturaleza acude en mi auxilio. Ella, mi Shangri-La mi refugio mi
rinoceronte blanco.
(…) No añoro nada de mi historia de
antes. Abandoné la selva de las urbes para vivir en la ermita de las costas.
Aprendí a sentarme a la puerta y a tomar una infusión, mientras el mar
se anegaba de rosa. Descubrí los olores del liquen. Hablé con el hermano árbol,
admiré su ancianidad. Respiré el aliento de las algas y dormí bajo los
brezos la siesta. Contemplé el poema de los montes y seguí en peregrinaje la
arquería de la luna.
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